Cognitive training effectiveness for mild to moderate dementia patients. A systematic review.

2020
ENFERMERÍA GERIÁTRICA, GERIATRÍA, NEUROLOGÍA
TEC. SANITARIA. EXCLU. MED.
INFORMES DE EVALUACIÓN
+ Año
2020
+ Áreas de Conocimiento
ENFERMERÍA GERIÁTRICA, GERIATRÍA, NEUROLOGÍA
+ Tipo Tecnología
TEC. SANITARIA. EXCLU. MED.
+ Línea de Producción
INFORMES DE EVALUACIÓN
Se ha evaluado la efectividad y seguridad del entrenamiento cognitivo en comparación con el tratamiento habitual en pacientes adultos con diagnóstico de demencia y un nivel de gravedad leve-moderado mediante una revisión sistemática de la literatura. El entrenamiento cognitivo puede ser efectivo para mejorar la función cognitiva general, la memoria y la progresión del deterioro cognitivo en pacientes con demencia leve a moderada inmediatamente después del tratamiento. Se necesita más investigación sobre el seguimiento a largo plazo de estos pacientes.
Introducción / justificación:
La demencia, un trastorno caracterizado por un deterioro cognitivo que afecta a uno o más dominios cognitivos, constituye la principal causa de discapacidad y dependencia en personas de edad avanzada. El entrenamiento cognitivo va dirigido a la mejora o mantenimiento de las habilidades cognitivas mediante la práctica repetida de ejercicios estandarizados y guiados en tareas estructuradas.
Objetivo:
Evaluar la efectividad del entrenamiento cognitivo en pacientes adultos con diagnóstico de demencia y un nivel de gravedad leve-moderado.
Metodología:
Para identificar estudios relevantes se desarrollaron estrategias de búsqueda específicas y se consultaron las siguientes bases de datos electrónicas: Ovid MEDLINE, EMBASE, Cochrane Central Register of Controlled Trials, International Clinical Trials Registry Platform y ClinicalTrials.gov. Se incluyeron ensayos controlados aleatorizados, publicados en cualquier idioma, que analizaran el efecto del entrenamiento cognitivo sobre resultados cognitivos y no cognitivos en personas con diagnóstico de demencia de grado leve-moderado frente a una intervención control. Dos revisores independientes llevaron a cabo la selección de los estudios y la extracción de los datos relevantes, a la vez que evaluaron el riesgo de sesgo mediante la herramienta Cochrane Collaboration´s Risk of Bias para ensayos clínicos. Se realizó un metanálisis de los efectos del tratamiento utilizando un modelo de efectos aleatorios, se estimó la heterogeneidad estadística y se realizó un análisis de subgrupos para explorar posibles factores que pudieran justificarla. Se utilizó la herramienta GradePro para valorar la calidad de la evidencia.
Resultados:
Se incluyeron 18 ensayos con un total de 1483 pacientes, publicados entre 1993 y 2018 y realizados en 11 países a nivel mundial. A excepción de un ensayo de tipo cruzado, el diseño del resto de ensayos fue de grupos paralelos. La edad media de los participantes osciló entre los 65,9 y 86,0 años y el tiempo medio de escolaridad osciló entre los 4,3 y los 12,5 años. La duración de las sesiones de entrenamiento cognitivo osciló entre las 4 y 96 semanas. Como resultado, encontramos que en comparación con un grupo control y tras finalizar el entrenamiento cognitivo, este puede tener efectos positivos grandes sobre la capacidad cognitiva global (Diferencia de Medias Estandarizada-DME-: 0,92, IC del 95 % de 0,35 a 1,48) y sobre subdominios como la memoria diferida y el lenguaje, así como un efecto positivo más discreto sobre la fluencia semántica de pacientes con demencia leve-moderada (calidad de la evidencia baja). Asimismo, encontramos evidencia de calidad moderada que muestra que el entrenamiento cognitivo probablemente tenga un efecto positivo moderado sobre la memoria
inmediata de estos pacientes (DME: 0,69, IC del 95 % de 0,42 a 0,97). Este efecto positivo parece mantenerse a medio plazo (entre los 3 y 12 meses posteriores al tratamiento) para dominios como la fluencia verbal (calidad de la evidencia moderada). El entrenamiento cognitivo también puede asociarse a un enlentecimiento importante de la progresión clínica de la demencia y una disminución, más discreta, de la carga del cuidador inmediatamente después del tratamiento (calidad de la evidencia baja). No encontramos evidencia de un efecto significativo del entrenamiento cognitivo sobre la capacidad funcional para realizar actividades de la vida diaria, la calidad de vida o en el patrón de comportamiento tras la finalización del tratamiento o a medio plazo. Son necesarios estudios futuros con métodos rigurosos que minimicen los riesgos de sesgo y proporcionen un seguimiento a más largo plazo.
Conclusiones:
El entrenamiento cognitivo puede ser efectivo para mejorar la función cognitiva general, la memoria y la progresión del deterioro cognitivo en pacientes con demencia leve a moderada inmediatamente después del tratamiento. Se necesita más investigación sobre el seguimiento a largo plazo de estos pacientes.
Introduction: Dementia, a disorder characterized by cognitive impairment that affects one or more cognitive domains, is the leading cause of disability and dependence in older people. Cognitive training is an approach that uses guided practice on structured tasks with the direct aim of improving or maintaining cognitive abilities.

Objective: To assess the effectiveness of cognitive training in adult patients with a diagnosis of dementia and a mild-moderate level of severity.

Method: To identify relevant studies, we developed specific search strategies and consulted the following electronic databases: Ovid MEDLINE, EMBASE, Cochrane Central Register of Controlled Trials, International Clinical Trials Registry Platform and ClinicalTrials.gov. We included randomized controlled trials, published in any language, which analyzed the effect of cognitive training on cognitive and non-cognitive outcomes in people diagnosed with mild-moderate dementia versus a control intervention. Two independent reviewers carried out the study selection and the extraction of the relevant data and assessed the risk of bias using the Cochrane Collaboration's Risk of Bias tool for clinical trials. We performed a meta-analysis of the effects of treatment using a random-effects model, estimated statistical heterogeneity and performed subgroup analyses to explore possible factors that could explain it. The GradePro tool was used to assess the quality of the evidence.

Results and conclusions: 18 trials were included with a total of 1483 patients, published between 1993 and 2018 and conducted in 11 countries in the world. With the exception of 1 cross-over trial, the rest of the trials were designed in parallel-groups. The mean age of participants was between 65.9 and 86.0 years and had received a mean between 4.3 and 12.5 years of education. The duration of the cognitive training sessions ranged from 4 to 96 weeks. As a result, we found that cognitive training compared to a control group, at end of treatment, may have large positive effects on global cognitive ability (Standardised mean difference-SMD-: 0.92; 95% CI 95% 0.35 to 1.48) and on specific subdomains such as delayed memory and language, as well as a more discrete positive effect on semantic fluency of patients with mild-moderate dementia (low-quality evidence). Likewise, we found moderate-quality evidence showing that cognitive training probably has a moderate positive effect on the immediate memory of these patients (SMD: 0.69, 95% CI 0.42 to 0.97). This positive effect seems to be maintained in the medium term (3 to 12 months post treatment) for domains such as verbal fluency (moderate-quality evidence). Cognitive training may also be associated with a significant slower clinical progression of dementia and a more discrete decrease in the caregiver's burden immediately after treatment (low-quality evidence). We found no evidence of a significant effect of cognitive training on functional capacity, quality of life or behavioural symptoms at end of treatment or in the medium term. Future studies with rigorous methods that minimize the risks of bias and provide longer-term follow-up are needed.
EntrenamientoCognitivo 062020 DEF (1.7 MiB, 44 downloads)