La evaluación de tecnologías sanitarias surge para dar respuesta a las necesidades de los decisores de disponer de información objetiva y rigurosa para la toma de decisiones. El escenario en el que surgió y desde entonces desarrolla sus actividades la AETSA es común a otros entornos sanitarios: incremento en los costes sanitarios, demanda de los ciudadanos y pacientes de acceso rápido a nuevas y más complejas tecnologías a un coste sostenible, comercialización de nuevas tecnologías sanitarias con un alto coste, envejecimiento de la población y de sus necesidades de cuidado. Otras Comunidades Autónomas y muchos países europeos se han dotado igualmente de órganos científicos asesores para la toma de decisiones en salud. Adicionalmente, en los últimos años hemos asistido a un aumento de la movilidad entre países de la Unión Europea, por los que se hace necesario observar y compartir los sistemas que otros países emplean para evaluar con el objetivo de desarrollar proyectos en colaboración y así ganar en eficiencia y armonización.

En esta línea, la AETSA es miembro activo de las siguientes redes de evaluación de tecnologías sanitarias: